6/07/2014

“¡Reciban el Espíritu Santo¡”

MINUTO DOMINICAL

 “¡Reciban el Espíritu Santo¡”


08 de Junio  de  2014. Solemnidad de Pentecostés – Ciclo- A - Evangelio de San Juan  20, 19-23
                     
            Al atardecer de aquel día, el primero de la semana…    Todo comenzó con la resurrección del Maestro. Su soplo llenó nuestros pulmones y comenzamos a respirar, a pensar, a caminar, a sentir, a orar,..  a hacerlo todo de forma diferente. Reciban el Espíritu Santo. Y todo  comenzó a  cambiar. Y eso sucedía de forma continua, habitual, en las comunidades y en los viajes y trabajos misioneros.

        Reciban el Espíritu Santo. San Lucas escuchó unas experiencias semejante aparecieron unas lenguas como de fuego  que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo (Hech 2, 3)  y  con este fuego supieron aprender las lenguas de muchas culturas y pueblos y se hicieron misioneros en ciudades nuevas: Mesopotamia, Judea, Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia, Panfilia, Egipto y de la parte de Libia que limita con Cirene. ..Roma.. cretenses y árabes, y las voces se hacían comprensibles y oraban al mismo Señor y leían la misma palabra del Maestro, y relataban en todos esos idiomas los hechos y milagros que habían visto. 

      Reciban el Espíritu Santo. Y llego a nuevas tierras y a nuevos continentes: ¿Porque los discípulos eran muy inteligentes o sabios? ¿Por que tenían muchos medios  y poder? ¿Porque  los poderosos los apoyaban y les prestaban  su moradas y palacios? ¿Porque  eran cultos y considerados  por su posición  en la ciudad? ….  No eran nada de esto. Eran pescadores, cobradores de impuestos, judíos comunes, iletrados e incultos,..  Y lo hicieron.  Y su eco llegó a hasta nosotros, y travesó la historia y las culturas, y no hay lugar donde no se sepa el nombre de nuestro Maestro: Jesús.

   Reciban el Espíritu Santo. Y nos hizo comunidad que al unísono proclama el mismo credo.  Nadie puede decir: "¡Jesús es el  Señor!", sino con un espíritu santo. Hay diferentes dones espirituales, pero el Espíritu es el  mismo.   Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo.  Hay diversidad de obras, pero es el mismo Dios quien obra  todo en todos. La manifestación del Espíritu que a cada uno se le da es para provecho común (1 Cor 12, 4-7). Y la pequeña barca de los creyentes navegó los tempos y los idiomas e hizo testigos en cada uno con el Espíritu. Y así a uno se le da, ..a otro, palabra, ..a otro, el don de la fe, …a otro, el don de hacer curaciones, ..a otro, poder de hacer milagros; a otro, profecía; a otro, reconocimiento de lo que viene , …a otro, hablar en lenguas; a otro, interpretar ….Y todo esto es obra del mismo y único Espíritu, que da a cada uno como quiere. Y hace a la Iglesia sabia en nuevos idiomas y lenguas, intérprete de nuevas melodías, pintora de la fe en nuevas razas y colores de piel,  doctora de lo inefable y hermeneuta de lo que está todavía escondido; y eran, y somos, y seguiremos siendo, pescadores  asustados que tememos hundirnos pero que en la zozobra confiamos echar de nuevo las redes: ¡Porque Tú lo mandas, Señor¡.

   Reciban el Espíritu Santo. ¡Danos, Señor, un nuevo Pentecostés, para que podamos reaprender a escuchar tu respiro en la alegrías, en las tristezas, en el sentir y respirar del hombre y de la mujer de nuestro tiempo¡  Y unidos al Papa Francisco y a quienes representan al pueblo judío y a los pueblos musulmanes, oremos por la paz y comprensión de lenguas y culturas.  ¡Danos, Señor, un Nuevo Pentecostés¡. Así sea.



         P. Esteban Merino Gómez, sdb.

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