8/29/2015

MINUTO DOMINICAL

                
“Con los labios y el corazón”   

30 de Agosto de 2015 - Domingo 22° del Tiempo          Ordinario -                           
         Evangelio de San Marcos 7, 1-8.14-15.21-23.


         Después del largo discurso “del Pan del Vida” del Evangelio de San Juan en su capítulo 6, retomamos la lectura de San Marcos como evangelista guía de este ciclo “B” dominical. San Marcos nos ha llevado con el Maestro en su relato, cruzando una y otra vez el Lago de Galilea, y siendo testigos de su ministerio: la sanación de la mujer enferma y la resurrección de la hija de Jairo, el envío de los discípulos a misionar, caminando sobre las aguas,.. signos que Él  es el Masías y con Él el Reino de Dios se hace presente.     
En la vida cotidiana hay actos, acciones, costumbres, que nos sorprenden y distancian a unos con otros, por las diversidades culturales, por los usos y tradiciones de los pueblos, o porque son chocantes por su mismo contenido moral. Los discípulos están realizando una acción tan común e indiferente como comer y quienes  los observan están viendo una acción religiosa y moral de la más vital importancia. Tan importante que califica la vida religiosa de quien lo hace y pone en tela de juicio la calidad de su fe. Los fariseos y maestros de la Ley le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no respetan la tradición de los ancianos,  sino que comen con manos impuras?" Para nosotros tal vez sería una cuestión de higiene pero no de fe o de moral o de estilo de vida delante de Dios. Entendemos el problema cuando lo fundamentan rotundamente con el recuerdo de la tradición: Y son muchas las tradiciones que deben observar,  como la purificación de vasos, jarras y bandejas. Lo central de esta discusión es saber si estas tradiciones tienen tan gran importancia para la fe de una persona y si, en realidad, merecen ser mantenidad como tradiciones valiosas.
Podríamos poner unos ejemplos entre nosotros: casarse de blanco aunque no viva  lo que significa ese signo, retrasar el bautismo de un niño o niña porque no tengo recursos económicos para hacer una fiesta; empeñarme en gastar en exceso en el traje de la primera comunión de un niño o niña, etc… tradiciones arraigadas entre nosotros.

El Maestro tomo este hecho de vida y realizó la catequesis con él. Sus palabras son dignas de atención. Jesús les contestó: ¡Hipócritas¡ Con justa razón profetizó de ustedes Isaías cuando escribía: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Hipocresía significa: doblez, apariencia, exterioridad,contraposición entre lo interior y lo exterior, distancia entre lo que se vive y las posturas vacías externas,.. hipocresía: mentira consciente con deseo de engañar. Esa religiosidad es de labios para fuera, de exterioridad, de apariencias, pero no del corazón, de la conciencia, con interioridad y profundidad. Es un culto, una fe, una religiosidad, vacía y sin valor.Ustedes  descuidan el mandamiento de Dios por aferrarse a tradiciones de hombres. " Si una tradición va contra  la propia Palabra de Dios y sus enseñanzas no es tradición de fe.Y vuelve al hecho de vida que ha originado discusión referido a la norma de lavarse las manos antes de las comidas:Escúchenme todos y traten de entender. Ninguna cosa que de fuera entra en la persona puede hacerla impura; lo que hace impura a una persona es lo que sale de ella.…"Lo que hace impura a la persona es lo que ha  salido de su propio corazón. Los pensamientos malos salen de dentro del corazón,Los pensamientos malos salen  de dentro, del corazón: de ahí proceden la inmoralidad sexual, robos, asesinatos,  infidelidad matrimonial, codicia, maldad, vida viciosa, envidia, injuria, orgullo y falta de sentido moral. Todas esas maldades salen de dentro y hacen impura a la persona. " Lo que me hace más o menos fiel a mi fe es lo que decido en conciencia, lo que sale del corazón, mis decisiones y actitudes que me expresan como persona y definen mi perfil moral y creyente. La fe no son palabras vacías, de los labios para fuera, sino las opciones, decisiones y actuaciones, que salen del corazón y me expresan como persona. ¿ Mi fe es de palabras exteriores o desde la profundidad del corazón?. Saludos
P. Esteban Merino Gómez. sdb

No hay comentarios: