“Obreros en la viña, en Misión”
Una frase nos cuestionó mientras
caminábamos: “Muchos que ahora son primeros serán últimos, y
otros que ahora son últimos, serán primeros." Nosotros
pensábamos ser los primeros, porque
éramos de los doce, estábamos siembre con el Maestro,… y pareciera que estaba
colocándonos en el último lugar o para
invitarnos a pensar o, tal vez, para ponernos en nuestro verdadero sitio. Para
ilustramos puso una parábola que terminaba con la misma frase con la que Mateo
ha iniciado este relato: “Muchos que ahora son primeros… "
Aprendan algo del Reino de los Cielos. Un propietario salió de
madrugada a contratar trabajadores para su viña.
La historia es la relación del dueño de la viña con sus obreros, el trabajo que
ha realizado cada uno y lo que “cada uno” espera como pago de su esfuerzo de
trabajo y el desconsolador, para algunos, momento de la paga, que fue de gozo
por la bondad del Señor, para otros.
La historia es que se fueron
integrando al trabajo diversas personas, a diversas horas, con diversas
expectativas, cumpliendo diversos tiempos de trabajo, con esfuerzos
diferentes,… algunos se integraron al
caer la tarde, cuando ya era momento de dejar la tarea: Ya era la última hora del día, la undécima,
cuando salió otra vez y vio a otros que
estaban allí parados. Les preguntó: "¿Por qué se han quedado todo el día
sin hacer nada?" Contestaron ellos:
"Porque nadie nos ha contratado." Y les dijo: "Vayan también
ustedes a trabajar en mi viña." Y nos hicimos obreros todos.
Pero algunos no estaban muy conformes.. Decían: "Estos últimos apenas trabajaron una hora,
y los consideras igual que a nosotros, que hemos aguantado el día entero y
soportado lo más pesado del calor." Nos pareció escuchar los
reclamos de quienes piensan que son los primeros, que opinan que han trabajado
más en la evangelización, que están
desde la fundación, desde los inicios, que no son tratados de forma justicia,…
Y el Dueño, el Señor, nos lo explicó: "Amigo, yo no he sido injusto contigo. ¿No acordamos
en un denario al día? Toma lo que te
corresponde y márchate. Yo quiero dar al
último lo mismo que a ti. ¿No tengo
derecho a llevar mis cosas de la manera
que quiero? ¿O será porque soy generoso
y tú envidioso?" Es justo pero a la vez quiere trabajadores ad
honorem, por corazón, por convicción, por opción, por decisión de vida,.. no
mercenarios o calculadores de la paga por el esfuerzo, el servicio, el trabajo
realizado.
Estamos en la viña. Somos los
últimos integrados al trabajo. No tenemos ningún derecho por el esfuerzo
realizado ni ninguna razón para poder pensar que se nos debe una especial consideración,
remuneración, o dignidad. Estamos aquí
en el Tiempo de Misión Territorial, llamados
a última hora. Muchos estamos en la plaza a la hora final y aún no nos hemos embarcado para
hacer la tarea del día, ya al caer la tarde. Y el Señor sigue visitando la
plaza. Allá nos ha encontrado: "¿Por qué se han quedado todo el día sin hacer
nada?" No podemos decir que no nos han contratado pues el
llamado a la Misión ya lleva tiempo desde las palabras del Maestro. Y la Viña
nos espera. La barca está zarpando. ¿Nos quedaremos abajo?. Saludos.
P. Esteban
Merino Gómez, sdb.
.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario