9/20/2014

MINUTO DOMINICAL

       “Obreros en la viña, en Misión”

21  de Septiembre  de  2014. 25° Domingo Ordinario – Ciclo  A -     Evangelio de San Mateo 19, 30—20,

Una frase nos cuestionó mientras caminábamos: Muchos que ahora son primeros serán últimos, y otros que ahora son últimos, serán primeros." Nosotros pensábamos ser los  primeros, porque éramos de los doce, estábamos siembre con el Maestro,… y pareciera que estaba colocándonos en el último lugar o  para invitarnos a pensar o, tal vez, para ponernos en nuestro verdadero sitio. Para ilustramos puso una parábola que terminaba con la misma frase con la que Mateo ha iniciado este relato: Muchos que ahora son primeros… "
Aprendan algo del Reino de los Cielos. Un propietario salió de madrugada a contratar trabajadores para su viña. La historia es la relación del dueño de la viña con sus obreros, el trabajo que ha realizado cada uno y lo que “cada uno” espera como pago de su esfuerzo de trabajo y el desconsolador, para algunos, momento de la paga, que fue de gozo por la bondad del Señor, para otros.
La historia es que se fueron integrando al trabajo diversas personas, a diversas horas, con diversas expectativas, cumpliendo diversos tiempos de trabajo, con esfuerzos diferentes,…  algunos se integraron al caer la tarde, cuando ya era momento de dejar la tarea: Ya era la última hora del día, la undécima, cuando salió  otra vez y vio a otros que estaban allí parados. Les preguntó: "¿Por qué se han quedado todo el día sin hacer nada?" Contestaron  ellos: "Porque nadie nos ha contratado." Y les dijo: "Vayan también ustedes a trabajar en mi viña." Y nos hicimos obreros todos. Pero algunos no estaban muy conformes.. Decían: "Estos últimos apenas trabajaron una hora, y los consideras igual que a nosotros, que hemos aguantado el día entero y soportado lo más pesado del calor." Nos pareció escuchar los reclamos de quienes piensan que son los primeros, que opinan que han trabajado más en la  evangelización, que están desde la fundación, desde los inicios, que no son tratados de forma justicia,… Y el Dueño, el Señor, nos lo explicó: "Amigo, yo no he sido injusto contigo. ¿No acordamos en  un denario al día? Toma lo que te corresponde y márchate. Yo  quiero dar al último lo mismo que a ti.  ¿No tengo derecho a  llevar mis cosas de la manera que quiero? ¿O será porque soy  generoso y tú envidioso?" Es justo pero a la vez quiere trabajadores ad honorem, por corazón, por convicción, por opción, por decisión de vida,.. no mercenarios o calculadores de la paga por el esfuerzo, el servicio, el trabajo realizado.
Estamos en la viña. Somos los últimos integrados al trabajo. No tenemos ningún derecho por el esfuerzo realizado ni ninguna razón para poder pensar que  se nos debe una especial consideración, remuneración, o dignidad.  Estamos aquí en el Tiempo de Misión Territorial, llamados  a última hora. Muchos estamos en la plaza a la  hora final y aún no nos hemos embarcado para hacer la tarea del día, ya al caer la tarde. Y el Señor sigue visitando la plaza. Allá nos ha encontrado: "¿Por qué se han quedado todo el día sin hacer nada?" No podemos decir que no nos han contratado pues el llamado a la Misión ya lleva tiempo desde las palabras del Maestro. Y la Viña nos espera. La barca está zarpando. ¿Nos quedaremos abajo?. Saludos.

         P. Esteban Merino Gómez, sdb.


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