8/02/2014

MINUTO DOMINICAL

                                                                                                                          
         Domingo 18º Ordinario  - 03 de agosto 2014- Mt 14, 13-21
                                                            
 “desembarco con la gente”



 Subió a la barca e hizo una pausa para orar. La gente trataba de seguirlo por la costa y no tardaron mucho tiempo en encontrarlo al desembarcar. Era una gran muchedumbre. Su actitud de pastoreo produjo una reacción inmediata en su corazón de buen pastor: Cuando desembarcó Jesús vio una gran multitud y compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos. La subida  a la barca es una pausa para conectarse con Dios. No es un alejamiento de la gente, de la  multitud  ni de sus necesidades. Desembarcó. Desembarcó…  en la vida de la gente. Compadeciéndose de ellos, sanó, visitó, consoló, escuchó, acompañó en el camino, fue a sus casas, escucho sus necesidades cuando llamó  a su puerta,…. Desembarcó. Bajó de la barca, caminó con la vida de la gente, compartió sus vidas, misionó escuchando y acogiendo,…
         Desembarcó. Ya atardecía. La gente estaba cansada y hambrienta.  Y le dijeron: estamos en un lugar desierto y ya se hace tarde. Despide  a la gentes para que vaya a las ciudades a comprara alimento. Pero Jesús les dijo no es necesario, denles ustedes de comer. La sorpresa de lo discípulos es grande. No tienen capacidad, no saben, no pueden, no perciben la forma de cumplir lo que el Maestro les solicita. Les pasa como a  nosotros cuando pensamos en la Misión, en la tarea  evangelizadora, en la visita  a las casas, en la divulgación de la Buena Nueva, en… Aquí no tenemos…. Nos pasa igual que a ellos.

                                                 P.  Esteban Merino G. sdb.


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